CHINA blinda la plaza de Tiananmen en XX aniversario de MATANZA
China blinda la plaza de Tiananmen en el XX aniversario de la matanza
Allí, se produjo en 1989 la matanza de entre 400 y 2000 estudiantes que protestaban en contra del gobierno comunista. EE.UU. volvió a pedirle a Beijing que revele la cifra oficial de muertos, detenidos y desaparecidos "para sanar las heridas".
CHINA. Vigilia en el Parque Victoria de Hong Kong,en conmemoración del vigésimo aniversario de la masacre de Tiananmen. (EFE)


Pasaron 20 años y la situación parece no haber cambiado demasiado en China. La capital, Beijing, amaneció tensa hoy en el vigésimo aniversario de la matanza de Tiananmen. El Gobierno de ese país dispuso drásticas medidas de seguridad en la plaza donde se produjo la tragedia del 4 de junio de 1989. Aquel día, se calcula que murieron hasta 2000 estudiantes que protestaban en contra de la represión, la corrupción, la inflación y el desempleo.
Entre otras medidas, el Gobierno chino desplegó hoy un gran número de policías que -vestidos de civil- impidieron a los periodistas grabar vídeos o tomar fotos.
Policías no uniformados, "armados" con paraguas, se colocaron delante de cada fotógrafo o cámara que intentaba hacer fotos o vídeos de la célebre plaza: ni siquiera fue posible tomar una instantánea al popular retrato de Mao Tse-Tung, que miles de turistas inmortalizan cada día.
La plaza, cerrada ayer a los visitantes, hoy era accesible para el público, pero era necesario pasar controles, escáners y análisis de cualquier botella de bebida. Además, los extranjeros debían mostrar el pasaporte antes de ingresar en la plaza más grande del mundo.
El Gobierno chino, entretanto, mantuvo el mismo silencio oficial de los últimos años y contestó hoy en una conferencia de prensa a las preguntas relativas con el aniversario repitiendo el comunicado que utiliza año tras año, sin cambiar ni siquiera una coma.
"Respecto al incidente político ocurrido a finales de los años ochenta en el siglo pasado, el Partido y el Gobierno han llegado ya a una conclusión. A lo largo de 30 años de reforma y apertura, China ha sido testigo de un progreso económico y social", recitó una vez más el vocero de turno del Ministerio de Asuntos Exteriores, Qin Gang.
Ante el batallón de preguntas sobre el aniversario, Qin, visiblemente molesto, se limitó a asegurar que el Gobierno chino "ya ha contestado esas cuestiones en muchas ocasiones", y se rehusó a dar más detalles. Sólo se explayó a la hora de criticar a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, quien ayer pidió, en un comunicado, que China libere a los presos que aún continúan encarcelados por haber participado en las protestas de 1989.
Clinton señalaba que "China, que ha hecho un enorme progreso económico y está surgiendo para ocupar el lugar que le corresponde en el liderazgo mundial, debe examinar abiertamente los acontecimientos más oscuros de su pasado y ofrecer una cifra pública de muertos, detenidos o desaparecidos, para aprender y para sanar las heridas".
Qin respondió expresando el "fuerte malestar" de Beijing por las palabras de Clinton y dijo que la responsable de la diplomacia de Estados Unidos lanzó "acusaciones sin fundamento" contra China.
La ausencia total de menciones en la prensa o la televisión sobre el "liu si" ("seis cuatro"), como conocen los chinos eufemísticamente a la masacre de Tiananmen, dominaron la jornada de hoy, en la que una anunciada concentración de familiares de víctimas prevista anoche en el lugar donde murieron (cerca del Museo Militar) finalmente no se produjo.
Sí ha habido en los últimos días un aumento de la ya habitual censura en Internet, con bloqueo de páginas como el servicio de microblogging Twitter o el servidor de correo Hotmail, y un cerco a activistas y disidentes, por el temor de las autoridades a protestas o manifestaciones que no se han producido.
El aumento de la vigilancia a los disidentes ha producido la condena de grupos pro- derechos humanos como Amnistía Internacional: "Cortar las comunicaciones y limitar los movimientos no evitará ni que los activistas luchen por sus derechos ni que el pueblo conmemore el vigésimo aniversario del suceso", señaló un comunicado de Amnistía Internacional desde Londres.
En Hong Kong, donde las leyes son diferentes al resto de China y sí están permitidas las menciones a las protestas de 1989 y las manifestaciones de apoyo a las víctimas, si se celebraron ayer y hoy diferentes actos, incluyendo huelgas de hambre, manifestaciones y la tradicional vigilia.
Se calcula que entre 400 y 2.000 estudiantes y otros manifestantes que les apoyaban fallecieron en la noche del 3 al 4 de junio de 1989, cuando el Ejército de Liberación Popular (ELP), por orden del Gobierno comunista, salió a las calles de Beijing para acabar con siete semanas de protestas.
La matanza, ordenada por las facciones más conservadoras del Partido, fue el dramático final de la "primavera de Beijing", movimiento democrático y contrario a la corrupción que reinaba en China y que fue apoyado por millones de personas en todo el país. El movimiento, que comenzó en la Universidad de Beijing puso en jaque al Gobierno comunista en una época en la que cayeron muchos de sus regímenes afines en Europa Occidental.
Fuente y agradecimiento a www.clarin.com.ar



